South Carolina lawmakers want to charge you with murder for exercising your bodily autonomy.
Access Reproductive Care-Southeast (ARC-Southeast) fiercely condemns Senate Bill 323 (“Unborn Child Protection Act”), introduced by Senators Cash, Rice, and Garrett, which would endanger the lives and human rights of all South Carolinians.
We are outraged by the introduction of S.323, a dangerous and extremist bill proposed by three male legislators that seeks to further escalate the long war on South Carolinians, by completely eliminating their fundamental human rights to make decisions about their own bodies.

“This bill does not merely further restrict abortion,” Said Coco Guthrie-Papy, ARC-Southeast Board Member. “It proposes an all-out assault on reproductive freedom, criminalizing providers, threatening patients with prosecution, and dismantling the already fragile reproductive health infrastructure serving the state’s 5 million residents.”
Working-class South Carolinians, especially Black, brown, rural, and young people, are already navigating a punishing and unjust patchwork of restrictions. Since South Carolina’s six-week abortion ban went into effect in 2023, our Healthline at ARC-Southeast has seen an 83% increase in travel-related costs for callers from South Carolina and a 25% increase in overall callers from the state. Many are forced to leave their home communities, if they can afford to at all, in order to receive the care they need.
The cruelty of S.323 cannot be overstated, and it is a strong escalation of the assault on bodily autonomy and self-determination. If passed, this law would:
- – Eliminate all exceptions for rape, incest, or fatal fetal anomaly
- – Criminalize abortion providers and even anyone just sharing information about abortion
- – Allow pregnant people to be charged with homicide for seeking abortion care
- – Threaten access to IVF, contraception, and basic reproductive healthcare

“S.323 is about codifying total control, fear, and forced pregnancy, and has nothing to do with protecting life,” Said Angel Whaley, ARC-Southeast Co-Executive Director. “South Carolina already deals with some of the worst poverty rates nationwide. Factor in the extremely stark healthcare disparities such as cost barriers, discrimination in care, shortages of healthcare professionals and facilities, and refusal to expand Medicaid, and this heightened ban will only exacerbate the larger underlying crisis.”
ARC-Southeast’s work is rooted in Reproductive Justice, with a belief in autonomy and self-determination for all as a core value of our work. We affirm that every person has the right to have children, not have children, and to parent those children in safe, sustainable, and supportive communities. That right includes access to care without bans or restrictions, community resources, and the freedom to access information and healthcare without punishment or criminalization.
Across the Black Belt, or “Deep South”, we are seeing a coordinated expansion of anti-abortion legislation aimed at erasing our autonomy. These efforts are not isolated to one state and are part of a broader authoritarian, white supremacist agenda that seeks to criminalize poverty, restrict access to healthcare, and dismantle our collective power. As the Palmetto State Abortion Fund has stated: “This is not pro-life. This is cruelty codified into law.”
We cannot wait for this bill to pass to respond. We must act now. We urge our supporters, partners, and communities to stand in solidarity with South Carolinians, because as always, what happens to the South will set the precedent across the entire country.
Abortion is healthcare. Abortion is a fundamental human right. And Southerners deserve autonomy and self-determination!
ARC-Southeast is an abortion fund and reproductive justice organization that provides funding and logistical support to ensure Southerners receive safe and compassionate reproductive care, including abortion services. We envision a world where all Southerners have full access to care and support around their reproductive health decisions without biases or barriers.
Help us in this fight today:
- – Donate to ARC-Southeast, Palmetto State Abortion Fund, and Carolina Abortion Fund who work directly with Carolinians every day on the frontlines of providing critical access.
- – Sign this petition by Palmetto State Abortion Fund to say NO to S.323 and stop South Carolina’s extreme abortion ban.
- – Sign up to show up on Oct. 1 at the S.323 Subcommittee Hearing, to make your voice heard!
-
– Follow these accounts to stay updated:

Los legisladores de Carolina del Sur quieren acusarte de asesinato por ejercer tu autonomía corporal.
Access Reproductive Care-Southeast (ARC-Southeast) condena enérgicamente el Proyecto de Ley del Senado 323 (“Ley de Protección del Niño No Nacido”), presentado por los senadores Cash, Rice y Garrett, que pondría en peligro las vidas y los derechos humanos de todas las personas en Carolina del Sur.
Estamos indignades por la introducción del S.323, un proyecto de ley peligroso y extremista propuesto por tres legisladores hombres que busca escalar aún más la larga guerra contra las personas de Carolina del Sur, eliminando por completo sus derechos humanos fundamentales a tomar decisiones sobre sus propios cuerpos.
“Este proyecto no solo restringe aún más el aborto,” dijo Coco Guthrie-Papy, miembra de la Junta Directiva de ARC-Southeast. “Propone un ataque total contra la libertad reproductiva, criminalizando a quienes brindan atención, amenazando con procesar a las personas que la buscan, y desmantelando la ya frágil infraestructura de salud reproductiva para los 5 millones de residentes del estado.”
Las personas trabajadoras de Carolina del Sur —especialmente las personas negras, morenas, rurales y jóvenes— ya enfrentan un sistema castigador e injusto de restricciones. Desde que entró en vigor la prohibición del aborto a las seis semanas en 2023, nuestra línea de ayuda en ARC-Southeast ha visto un aumento del 83% en los costos relacionados con viajes para personas que llaman desde Carolina del Sur, y un aumento del 25% en el total de llamadas desde el estado. Muchas personas se ven obligadas a salir de sus comunidades, si es que pueden permitírselo, para recibir la atención que necesitan.
La crueldad del S.323 no puede subestimarse, y representa una escalada brutal en el asalto a la autonomía corporal y la autodeterminación. Si se aprueba, esta ley:
-
– Eliminaría todas las excepciones por violación, incesto o anomalías fetales fatales
-
– Criminalizaría a quienes proveen abortos e incluso a quienes simplemente compartan información sobre aborto
-
– Permitiría que las personas embarazadas sean acusadas de homicidio por buscar un aborto
-
– Amenazaría el acceso a la FIV, anticonceptivos y atención médica reproductiva básica
“S.323 se trata de codificar el control total, el miedo y los embarazos forzados, y no tiene nada que ver con proteger la vida,” dijo Angel Whaley, Co-Directora Ejecutiva de ARC-Southeast. “Carolina del Sur ya enfrenta algunos de los peores niveles de pobreza en todo el país. Si sumamos las grandes desigualdades en salud —como las barreras económicas, la discriminación en la atención médica, la falta de proveedores y clínicas, y la negativa de expandir Medicaid— esta prohibición aún más extrema solo agravará una crisis ya existente.”
El trabajo de ARC-Southeast está enraizado en la Justicia Reproductiva, con la creencia en la autonomía y la autodeterminación como un valor central. Afirmamos que cada persona tiene el derecho a tener hijes, a no tenerlos, y a criarlos en comunidades seguras, sostenibles y solidarias. Ese derecho incluye acceso a atención médica sin prohibiciones ni restricciones, recursos comunitarios, y la libertad de acceder a información y servicios sin castigos ni criminalización.
En toda la región conocida como el “Cinturón Negro” o el “Sur Profundo,” estamos presenciando una expansión coordinada de legislación antiaborto que busca borrar nuestra autonomía. Estos esfuerzos no están aislados a un solo estado —son parte de una agenda autoritaria y supremacista blanca que pretende criminalizar la pobreza, restringir el acceso a la salud, y desmantelar nuestro poder colectivo. Como ha dicho el Palmetto State Abortion Fund: “Esto no es pro-vida. Esto es crueldad codificada en ley.”
No podemos esperar a que este proyecto de ley sea aprobado para reaccionar. Tenemos que actuar ahora. Hacemos un llamado a nuestres simpatizantes, aliades y comunidades a solidarizarse con las personas de Carolina del Sur, porque como siempre, lo que sucede en el Sur marca el precedente para todo el país.
El aborto es atención médica. El aborto es un derecho humano fundamental. ¡Y las personas del Sur merecen autonomía y autodeterminación!
ARC-Southeast es un fondo de aborto y organización de justicia reproductiva que brinda apoyo financiero y logístico para garantizar que las personas en el Sur reciban atención reproductiva segura y compasiva, incluyendo servicios de aborto. Imaginamos un mundo en el que todes en el Sur tengan acceso pleno a atención y apoyo para tomar decisiones sobre su salud reproductiva sin prejuicios ni barreras.
Ayúdanos en esta lucha hoy:
-
– Dona a ARC-Southeast, Palmetto State Abortion Fund, y Carolina Abortion Fund, que trabajan directamente con personas de Carolina del Sur en la primera línea del acceso al aborto.
-
– Firma esta petición del Palmetto State Abortion Fund para decir NO al S.323 y detener esta prohibición extrema.
-
– Regístrate para presentarte el 1 de octubre en la audiencia del subcomité de S.323, ¡y haz que se escuche tu voz!
Sigue estas cuentas para mantenerte al día:
@palmettostateabortionfund
@carolinaabortionfund
@ARC_Southeast
@wrenetwork
@scabortionaccesscollective
@ppvsat